Durante las clases de baloncesto recibimos la visita de jugadores profesionales. Además, realizamos pequeños partidos para aplicar lo aprendido de forma divertida.
Aprendimos las normas básicas del balonmano y compartimos tiempo con jugadores profesionales. El juego en equipo fue clave en todas las sesiones.
Trabajamos la resistencia a través de distintas actividades de carrera. El alumnado mejoró su capacidad física y aprendió a dosificar el esfuerzo.
Practicamos habilidades como el control, el pase y el tiro en fútbol con futbolistas profesionales. Los partidos ayudaron a reforzar el compañerismo y el juego limpio.
En hockey trabajamos el manejo del stick y el control de la bola con un exjugador y entrenador de primer nivel. Las actividades fomentaron la precisión y la cooperación entre compañeros.
A través de la danza expresamos emociones y mejoramos la coordinación. El alumnado disfrutó creando y aprendiendo coreografías.
Descubrimos juegos diferentes y creativos que fomentan la participación. Estas actividades ayudaron a desarrollar habilidades sociales y motrices.